Bio

 

 

 

En el caso de Javier Lozano surge la siempre polémica pregunta de si el artista nace o se hace, pues de muy chico, tuvo un interés propio y precoz por la danza. Con sólo 6 años le preguntó a su madre que había que hacer “para saltar y girar en el aire”, y ante ese empecinado deseo, su madre optó por llevarlo a una escuela de ballet cercana a su casa: el Estudio de Danza Destreza y Ritmo, en Madrid, donde lo que empezó como un capricho infantil hizo despuntar una verdadera vocación. Hasta 2006 Javier se entrenó a través del método de la Royal Academy of Dance (RAD), cuyos  exámenes hizo hasta cumplir los 17 años. Durante esta etapa, ya acumuló una cierta experiencia escénica, pues hacían giras por toda España actuando en centros culturales con la joven compañía  “Burattino”,  llevando como programa principal una adaptación de “Romeo y Julieta” realizada por la maestra Ana Buján.

 

Inmediatamente después, Javier Lozano se presentó a la escuela de Víctor Ullate, donde no solamente fue admitido sino becado por sus condiciones e interés de superación. Cuando en 2009 Ullate creó su Joven Ballet, ya Javier era uno de sus principales elementos que despuntaban hacia la profesionalización; una de sus primeras experiencias en este grupo fue trabajar con la coreógrafa Arantxa Sagardoy, que fue comisionada por Ullate para crear un “Romeo y Julieta” y como segundo título “Instantánea Fugaz” (ésta última en colaboración con el bailarín y coreógrafo chileno Alfredo Bravo). En aquellos días, triunfaba en la televisión una de las primeras ediciones de “Fama, ¡a bailar!”, y el grupo del Joven Ballet fue invitado al estudio televisivo para unas demostraciones donde Javier destacó visiblemente por su arrojo y condiciones. Poco después, para la graduación de la escuela de Ullate, es seleccionado para bailar en “Coppélia” (en la exigente versión canónica cubana) y en una suite de “Raymonda”, ambos montados por la maestra cubana María Cristina Alvarez, que había sido primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba y se convierte en una de sus principales mentoras de perfeccionamiento. Resultado de este trabajo de grado fue que Javier pasara orgánicamente a la compañía principal, el Ballet Víctor Ullate-Comunidad de Madrid, en ese momento preciso, único conjunto español con un riguroso entrenamiento académico y con un repertorio que alternaba las creaciones neoclásicas con contemporáneas.

 

La inquietud de este joven artista le plantea nuevos retos, y se integra, con la dirección de los coreógrafos que ya conocía Arantxa Sagardoy y Alfredo Bravo, en la compañía “Plan B” para un ballet de creación: “Las criaturas de Prometeo” (Beethoven) y de allí va a un nuevo grupo de reciente creación: “Ibiza Dance Company”. A finales de ese mismo año 2012 es llamado por Carmen Roche para formar parte de su ballet en la adaptación que hace la prestigiosa bailarina y maestra cubana Martha García de “La Bella Durmiente sueña” donde, por su versatilidad, encarna y alterna varios papeles de esta novedosa versión, con la que hacen varias giras de éxito.

 

La formación de Javier Lozano no se ha limitado a su experiencia madrileña con sus primeras profesoras Pilar Alegre y Ana Buján; en Italia ha recibido instrucción de Iride Sauri y Giuseppe Carbone, así como de Menia Martínez, Ana Noya, María Fernández, Angela Rodríguez, Vladimir Karakulev, Jorge Christoff, la ya mencionada María Cristina Álvarez y el propio Víctor Ullate, que como reconoce Javier, ha jugado un importante papel en la definición de su perfil artístico. Otros profesores que han contribuido a modelar este artista son el francés Pascal Touzeau, el prestigioso maestro cubano Orlando Salgado (que fuera partenaire de Alicia Alonso), Gilbert Mayer (formador escolástico de la Ópera de París) y David McAllister (Director del Australian Ballet).

 

Como él mismo reconoce, aún hoy Javier Lozano Martín se encuentra en progresión y en una etapa de investigación creativa, la que comenzó a abrirse a modos y experimentos más actuales en 2013 en la Ibiza Dance Company con la obra “Ibiza’s Painted Tales” de Emmanuela Torres y que también le han llevado al ámbito de la moda, la publicidad y de servir como modelo fotográfico, participando en el proyecto de una exposición (que será un libro) del fotógrafo Marcos Pergon alrededor del desnudo del bailarín. El repertorio acumulado por Javier Lozano en el Ballet Víctor Ullate supera las quince obras y entre ellas hay que destacar su participación en obras del propio maestro zaragozano como “Jaleos”; “Arraigo”; “Arrayan Daraxa”; “Tras el espejo”; “El amor brujo” y “Simun”, algunas de ellas como suites dentro de la antológica  “2YouMaestro”, así como también en “Beethoven (Pastoral)”, “Samsara” y “Wonderland”. En esta misma compañía ha bailado varias coreografías del granadino Eduardo Lao como “Go Up”; “Tierra Madre” y la original “Coppélia” de ambiente futurista.                                              

Roger Salas